Escuchate...
seis que podía haber sido hasta nueve, los sonidos que presente estaban :el viento, los pasos al andar, mi alma hablando, el cámara hablando, la arenilla del muro al caer y el todos los sonidos al escribir y componer... todos y se podían convertir en nueve solamente, pues es el número de la creatividad del sonido unísono, de la mirada encontrada. Y es que como río que baja del monte del olvido, se envuelve todo tipo de expresión, en casa instante, en cada olor, o en casa que todo está. Permite que esto al menos alguna vez suceda en ti. Permite escuchar y sentir la vida... Pues ese será el momento de comprension de todo lo dudado. ©®Cesar O'Nada